lunes, 19 de octubre de 2009

Nuevos ejes de reflexión sobre la calidad de la educación a distancia se discuten en Puerto Rico en la PUCPR


Esta semana participé en el Primer Congreso de Educación Virtual que bajo el tema “Calidad y mejores prácticas de la educación virtual” organizó la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico localizada en la bella y colonial ciudad de Ponce al sur de Puerto Rico. A sugerencia del amigo Juan (Tito) Meléndez del Centro de Tecnologías Educativas de la Universidad de Puerto Rico, precursor de la investigación y de la promoción de la educación a distancia en la isla boricua e invitado por Carmen Betancourt la activa y eficiente directora del Instituto de Educación Virtual de la PUCPR.
Puerto Rico ha mantenido una posición resistente a la educación a distancia por parte de sus autoridades que inclusive llevo a amplias movilizaciones de académicos de la educación a distancia e instituciones en años pasados, a buscar cambiar una norma restrictiva que había aprobado el Consejo de Educación Superior. Por suerte cada vez se van venciendo estas resistencias culturales, políticas e ideológicas, y la educación a distancia va lentamente avanzando y consolidándose. Así, en tal orientación una nueva universidad totalmente a distancia esta en la agenda institucional y diversos instituciones van aumentando la oferta de sus programas. Hasta la propia Universidad de Puerto Rico que durante los últimos años hasta resistió esta realidad, e inclusive anuló algunos avances anteriores, hoy comienza a mostrar aquí y allá nuevas iniciativas de los cuerpos académicos independientemente. También la Asociación Puertorriqueña de Aprendizaje a Distancia (APAD) se ha redinamizado y ha intentado conformarse como un ámbito para facilitar la reflexión y la discusión y nuevos administradores educativos y académicos van participando en estos procesos.
Fue una buena oportunidad para visualizar los cambios en este sector en la isla. El tema del evento fue correctamente definido. Sin lugar a dudas la búsqueda de confrontar enfoques para promover la calidad y desarrollar instrumentos e indicadores de medición en el campo de la educación a distancia es una necesaria discusión en la agenda de la educación superior. La participación en dicho evento en Ponce, más allá de la agradable situación de haber tenido la ocasión de encontrarme con colegas puertorriqueños, de conocer la dinámica de la educación superior en el país y de tener la gentileza del regalo de una Máscara de los danzantes de Ponce para mi colección, fue una buena oportunidad para investigar y reflexionar y presentar una ponencia sobre los ejes de la calidad en general y de la educación a distancia específicamente en el actual contexto de la reflexión y la investigación académica.